sábado, 6 de febrero de 2010

Poema de Invierno

POEMA DE INVIERNO


De Hernán J. P. Hernández Kcomt

El Invierno no es el hielo que da la paz a los deseos

irreparables e imposibles, ojos muertos

y que cobija con silencio entre sus manos

el musgo íntimo, entibiado de los sueños.

El Invierno no es el viento

de palomas que transportan las rasgadas auroras

como rosas clavadas en sus picos

y en sus alas luminosas, en sus frentes, en sus pechos.

El Invierno es

ese frío fuego

ese río de acero

que penetra por los huesos

que se clava por los cuerpos

que devora los pastos, los pasos, los cabellos

como los temibles remolinos, las sombras y los ecos

de lo innombrable y de lo ciego

(en el Invierno vi

las blancas nieves de tu piel

y de las mareas muertas de tus cabellos. En el Invierno vi

la nieve como el viento

como corceles luminosos despidiéndose a lo lejos

a lo perdido

y a lo incierto. Vi

la nieve

como el bosque del olvido

de lo podrido

por el tiempo.

El Invierno es sentir todo lo muerto

como los besos de un veneno

eterno descendiendo por los labios

y las sienes y los senos, circulando por las venas

y las mareas negras de lo odiado y del deseo.

El Invierno es ser este barco de naufragios

que soy yo

(y que es mi recuerdo)

extenso y de espaldas como la noche y sus fragmentos

de ahogos y de espantos

y de silencios solitarios.

Invierno es tener el cuerpo destrozado

por los perros

los desgarros

en los cuellos y en los cuernos. En el cieno.

Invierno es ser este árbol

flagelado por las hachas de los hielos

y no poder defenderse y no poder correr

ni mirar hacia atrás, y no tener esperanza

y no tener miedo.

Invierno es hundirse en este río

en este lago

en este océano

y ahogarse como un pez que ha tragado el universo

con todas sus galaxias y con sus infinitas estrellas

como las monedas que se abren de sus pechos.

Invierno es ver volar a las lechuzas

como el destino y como el viento

como la noche y como el tiempo

y escuchar los gemidos, los lamentos

del fiero austro de murciélagos sonrientes

y de rosas blancas, amaneceres ardientes.

Invierno es

ser Adonis

y ser amado por los cielos

y ser devorado por los cerdos.

Invierno es

ser cazador y ser la presa

es ser el viento

y ser el hielo y ser silencio

y ser el niño que imagina que es el viento y que es el hielo y el silencio.

Invierno es

ser una isla inhabitada

y regar el suelo de cenizas

y no recordar

olvidar

y cerrar finalmente los ojos

y no ser nada

y no ser todo

y ser sólo blanco

y ser sólo negro

y ser sólo agua

y ser sólo muerto

y ser sólo hombre

y ser sólo fuego.

Invierno es estar muerto

para retornar alguna mañana con el tiempo.

2 ¿comentarios?:

Liposuccion dijo...

Que lindo poema!

Me ha gustado muchisimo!!

Saludos

Dana

Loxias dijo...

Qué alegría que te haya gustado el poema. Un saludo.
Hernán