viernes, 26 de diciembre de 2008

100 años de Simone de Beauvoir

Orietta Brusa, (obrusa_br200@yahoo.es) femenista ultra ortodoxa nacida en Milán hace 160 años, le dedica este texto a todas las adolescentes "rebeldes". A ver si lo entienden después de tantas resacas navideñas.

El huracán Beauvoir
Publicado en DíaTreinta
(Revista que tiene el orgullo de ser de Trujillo al igual que este blog)


A cien años de su nacimiento, Simone de Beauvoir sigue aguándole las fiestas a los machistas y a los civilizadores monopólicos. Desde que publicó su famoso libro “El segundo sexo”, las relaciones entre hombres y mujeres nunca más se volvieron a ver con los mismos ojos ni a juzgar con el mismo rasero.


"Pero tampoco confundimos la idea del interés privado con la de la felicidad: he ahí otro punto de vista que también se encuentra a menudo; ¿no son más dichosas las mujeres del harén que las electoras? El ama de casa ¿no es más feliz que la obrera? No se sabe demasiado bien lo que significa la palabra dicha, y aún menos qué valores auténticos recubre; no hay ninguna posibilidad de medir la dicha de otro, y siempre resulta fácil declarar dichosa la situación que se le quiere imponer. A aquellos a quienes se condena al estancamiento, en particular, son declarados felices, so pretexto de que la dicha es inmovilidad.”
(Simone de Beauvoir, Introducción a “El segundo sexo”, p. 26)
1949. Exactamente en la mitad del siglo XX se publica “El segundo sexo”. En Francia, donde las mujeres han votado por primera vez en 1947. Mil páginas que suscitan escándalo entre católicos y librepensadores, entre la derecha y la izquierda. En 1956, un edicto vaticano pone “El segundo sexo” en el Índice de los Libros Prohibidos (justamente con el análisis de la Beauvoir ¿dónde se iría el mito de la Virgen María y su “Hágase de mí según tu voluntad”?). En Alemania, el libro se traduce enseguida (1952). En Italia, llega solo en 1961. En España, bajo el fascista Franco, el libro circula clandestinamente en una traducción argentina de 1962.

Ha pasado casi medio siglo desde que Beauvoir hizo este análisis minucioso y despiadado de la realidad de la mujer, ¿qué ha cambiado aparte de la “conquistas” formales en el trabajo, política y educación? Formales, porque muchos de estos alcances los han proporcionado los hombres para su propia conveniencia, ya sea por razones económicas y sociales o porque no han querido ser acusados de machistas: las mujeres también pueden elegir a los políticos. Es por imitar a los gringos, tan libres y democráticos con sus mujeres.

Particularmente en política, el lugar ideal donde las mujeres podrían hacer prevalecer una nueva visión de la sociedad, unas cuantas son elegidas por sus capacidades o habilidades, como la Ministra Carfagna en Italia (cfr. Mara Carfagna, google.com –solo los que tienen más de 18 años); otras, por alcanzar el porcentaje establecido (no se sabe por quién y por qué). No se sabe, ya que existen –todavía– instituciones que se ocupan de la mujer y del niño. Si se equipara la mujer al niño, si ésta necesita ser protegida y cuidada como él, si existe un ministerio destinado a ocuparse de ella ¿qué derecho tiene, esta criatura débil, dependiente y un poquito tonta, de ocupar el mismo lugar de un hombre? ¿Por qué habría que dar leyes que defiendan su feminidad (otra invención masculina para el gusto y la comodidad del macho) y su derecho a ser una madre discapacitada que cuida de sí misma y de sus críos? ¿Cómo puede ser que necesite un ente gubernamental para ampararla, exigir derechos y paridad con los varones, autónomos e independientes?

Simone y Jean Paul. Que nadie diga que una mujer necesita conseguir un buen marido para hacerse escuchar.


La educación –que tiene sus raíces en la caverna– nos ha confundido tanto que seguimos defendiendo los valores y los ideales masculinos, libre y voluntariamente. Seguimos revindicando nuestro derecho a la maternidad, a la feminidad, al amor, a seguir nuestra “naturaleza”.

Beauvoir, en esas 1000 páginas de su célebre libro, analiza el destino, la historia, los mitos, la formación, la situación, la justificación de la mujer y, al final, propone la liberación. Si para mi generación “El segundo sexo” fue una especie de Evangelio, ahora este libro es desconocido por la gran mayoría de las mujeres del mundo. Los regimenes totalitarios censuran, prohíben y castigan la lectura de ciertos libros. Los democráticos, sencillamente, los eliminan de las ventas. Traten de encontrar este texto en las librerías y verán. Además, con la gran habilidad que tiene el sistema educativo actual de “desenseñar” a leer, es fácil hacer desparecer del universo del conocimiento ideas impresas que puedan molestar.

En 50 páginas, Beauvoir analiza la esencia de la madre. Creo que aún hoy en día la gran mayoría de las mujeres se sentiría escandalizada y ofendida por estas palabras que les niegan la “gloria” de la maternidad y que, por el contrario, les demuestra que este acontecimiento fisiológico ha sido utilizado para engañar, esclavizar y mistificar a la mujer, desplazándola de matriarca a productora de carne de cañón y de trabajo para el mundo patriarcal. (El derrocamiento del derecho materno fue la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo. El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, F. Engels, 1884)

Tal vez en los países en desarrollo tiene más sentido la maternidad, porque siendo madre la mujer tiene derecho a ser socialmente inútil, mantenida, a recibir la limosna o beneficencia, participar en comedores populares, en comités de vasos de leche, etc. y, sobre todo, tiene el derecho a zafarse por completo de la responsabilidad de la planificación familiar. Puede dejar el asunto en las manos de dios que, como bien sabemos, es un gran amante de los niños: es suficiente ver como trató a su único hijo.

Beauvoir resalta el aspecto político en la liberación de la mujer, lo que muchas feministas olvidan. Perteneciendo a una clase oprimida, ninguna mujer será libre, exactamente como no son libres los proletarios en una sociedad capitalista. Ella, como Sartre, su pareja de toda la vida, fueron comunistas, no alineados ni ortodoxos, ya que en la práctica del comunismo para ellos, filósofos existencialistas, hacía falta un poquito más de libertad intelectual. Lo que seguramente Beauvoir no podía compartir eran los valores liberales y patriarcales que vuelven todo dinero y hacen de la propiedad la primera ley y el valor fundamental y vuelven “sagrada” la familia: Señora de…, Hijos de… ¡Y el apellido siempre es paterno!

La prueba está en el funcionamiento de los países desarrollados, donde la mujer ha conquistado muchos espacios y mayores oportunidades y donde todavía no se registra una modificación de la estructura sexuada de la sociedad, ni menos un cambio en la interiorización más o menos conciente del modelo masculino y en las formas actuales del dominio masculino y de la complicidad femenina.


Buen derrière. Que nadie diga que una mujer necesita mostrar su trasero para hacerse escuchar.

Todavía no estamos maduras (os) para el pensamiento universalista de Simone de Beauvoir, que podría ayudar a un crecimiento colectivo en una sociedad destinada a aumentar la presencia de mujeres que provienen de otras culturas y que soportan una doble marginación, como mujeres y como emigrantes.

El buen Occidente histórico quiere quitar el velo a las musulmanas con la fuerza, y sus hombres las lapidan. A las latinas les ha proporcionado la “Barbie” y las conejitas de “Playboy” como modelo, además de los concursos de belleza como máxima realización y éxito. Miren qué gloria para el Perú es la ya jubilada Maju. Así cumple, una vez más, su función civilizadora y monopólica. Y si a los otros no les gusta, igual lo hará por las buenas o las malas.
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14 comentarios:

  1. ♫Aunque seas tan feminista y te gusten las chicas
    nada va a impedirme que te pueda amar
    y hasta prometo aprender de memoria
    el libro de Simone de Beauvoir♫
    (Frank Delgado, Utopías)
    ---------------------------
    160?
    Buen ensayo, quien es la autora del post?

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  2. Así es señor Troba, Orietta Brusa es inmortal.
    ;)
    Todos sus alumnos lo sabemos.

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  3. Y aunque Orietta tuviera 500, igual me caso con ella :)

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  4. Orietta, Orietta... Creo que quiero ir a estudiar a la UPN. xD

    [Ok, fue estúpido.]




    Me ha dado ganas de desempolvar el libro [Só, lo tengo.. fo!. Pero, no lo leí porque un par de monografías y horarios apretados rompieron mi relación con él. Ya sabes, lo mismo que contigo. jajajaja.


    Bye, oe.


    Pd. Ahora ya no te quejes de que te hablé para sacarte un par de revistas jajaja xD

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  5. Hace treinta años yo también tenía un buen trasero, tal vez Troba me habría entendido más. ¿Por qué soy "tan feminista"? ¿De dónde deduce que me gustan las chicas?
    Aquiles, mejor que te cases conmigo que con la Carfagna: ella tiene ojos grandes, tetas grandes, boca grande...
    Abrazos

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  6. Aquiles tiene razón, es una trova que hace referencia a Simone... :)
    Aunque Orietta, las mujeres interesantes -como Usted- no tienen edad :)

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  7. PD. Mara está fuerte, pero paso con las neo-fachas :)
    Saludos!

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  8. aquiles, a propósito de todo, y las feministas, del frank, y de lo demás, aquí un video que demuestra de a cómo nos toca.
    http://www.youtube.com/watch?v=355Zs46e0-E

    m.

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  9. No entendí quien es el autor/a del artículo, si Martín Aquiles u Orietta Nosecuanto.

    En realidad creo que no entendí nada. Tengo que empezar por leer el libro.

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  10. Me gusta tanto los blogs, porque se puede hablar(comentar) de cualquier huevada que se venga en gana menos del puto tema central, que es el texto y su contenido. Es casi casi como un chat (claro, nada puede igualarlo...aún). Respecto al tema, la escasa participación acertada de las mujeres a la hora de comentarlo, me ha dado la tranquilidad y felicidad de tener siempre una posición machista respecto a las mujeres. Las mujeres tuvieron la oportunidad de emanciparse de nosotros y no la tomaron; incluso, han utilizado nuevos argumentos para nuestra dependencia: especialmente las tercermundistas. Simone de Beauvoir fue el Che Guevara de las mujeres, apuntó demaciado alto y es por eso que al final llegó al pico sola. Hoy, felizmente, la han olvidado (sería gracioso encontrar carteras con su rostro estampado) y como macho, puedo garantizar que mi legado durará varias generaciones más (claro, si el planeta no revienta antes). La mujer, será libre, cuando se de cuenta, que antes y primero que todo es un ser humano, tan capaz como cualquier otro. Cuando ese día llegué, tal vez, los hombres tendremos la dulce amenaza de encontrarnos con mujeres que en vez de pedir, hayan aprendido a exigir.

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  11. ya pe yago, no te pongas machista publicamente, nos haces quedar mal.

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  12. Your blog keeps getting better and better! Your older articles are not as good as newer ones you have a lot more creativity and originality now keep it up!

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